Si un alien aterrizara hoy en la Tierra y quisiera entender la complejidad de la raza humana, no tendría que ir a la ONU ni a la bolsa de valores. Solo tendría que pasar una semana en una oficina corporativa, donde seguro encontraría a un Gordito entre las especies más representativas. Las oficinas son, básicamente, zoológicos humanos y, como en todo buen ecosistema, hay especies que definen la dinámica del día a día.
Hoy vamos a hablar de una figura legendaria: el gordito de la oficina. Confieso que yo fui uno, así que hablo desde la experiencia. Seas quien reparte el amor o quien vive bajo el escritorio, aquí tienes la guía definitiva para identificar qué clase de «gordito» habita en tu cubículo.
El Gordito Premium

Es el alma de la fiesta y el MVP de la moral grupal. Llega con una sonrisa de oreja a oreja y casi siempre con una caja de donas o de pan dulce bajo el brazo. Si tienes uno cerca, olvídate de pasar hambre en las reuniones: él siempre tiene el contacto de los mejores tamales, tacos o botanas de nivel experto. Siempre impecable con su outfit of the day y listo para armar el plan del fin de semana (sí, hasta invita a los de Contabilidad). Cuidado: si se va, el vacío en la oficina es existencial.
El Gordito Coquette

¿Necesitas recordar el nombre de esa canción de Britney de 2003 que no te sale de la cabeza? Él es tu salvación. Su escritorio es un santuario de alegría y sus cumpleaños son eventos corporativos de nivel Met Gala, con globos, letreros aesthetic y mucha energía. Es el personaje principal de la oficina: su risa se escucha en tres pisos a la redonda. Si tuviste un día terrible, el Gordito Coquette es el único que te da el abrazo y el consejo que necesitabas para no colapsar.
El Gordito «Todas Mías»

Un misterio sin resolver digno de Unsolved Mysteries. No importa que su vibe sea muy Shrek-core; este sujeto siempre tiene una cita, una novia nueva o una fila de pretendientes esperando afuera. Es un maestro de seducción que maneja las artes del caballero antiguo. Si intentas seguir sus consejos, probablemente termines cancelado del grupo de WhatsApp, pero él tiene ese je ne sais quoi de osito divertido que simplemente funciona.
El Gordito Fitness

El enigma biológico. Llega los viernes con un jersey original de su equipo favorito, pero dos tallas más chico de lo que debería. Va al gym, hace crossfit y tiene una rutina estricta, pero la báscula es su enemiga jurada. Aun así, si necesitas un plan nutricional o que alguien te explique la diferencia entre un burpee y un squat, él te atenderá mejor que cualquier coach certificado.
El Gordito «De Hecho»

El pilar tecnológico (y socialmente incómodo) de la empresa. Llega antes que el sol y se va cuando el guardia ya está cerrando. Su escritorio es un santuario de figuras de anime que te da miedo preguntar de dónde salieron. Si tu PC falla, él es el mesías. Nunca habla en las juntas, pero cuando lo hace, se acomoda los lentes, suelta un «De hecho…» y destruye por completo los planes del jefe con una lógica impecable. Lo amamos, aunque no entendamos la mitad de lo que dice.
¿Cuál de estos especímenes vive en tu oficina? ¿O eres tú el protagonista de esta historia?



